El AUMENTO DE LA ENERGÍA ELECTRICA ES INMORAL

“La persona humana debe estar en el centro de toda actividad económica. Y las soluciones a esta problemática han de tener como principios fundamentales el diálogo, el bien común, la equidad, la solidaridad y una caridad creativa.”
Comunicado No.174, de la CEP 6 Enero 2006

Ante la inminente alza de la energía eléctrica, es poco comprensible para el pueblo panameño, que en un país donde la mayor cantidad de energía se produce por medios hidráulicos, requiera unos aumentos de tal magnitud por ajustes del precio del combustible, como si todo fuese térmico, tal forma que por ejemplo, una familia que pagó hasta diciembre 2005, B/.40.17 por consumir 300KWH, tendría que pagar ahora B/.53.88, o una pequeña empresa que pagaba B/.1,512.12 por 12,000KWH, le toque pagar B/.2,172.22.

Considerando que la generación de electricidad no fue regulada al aprobarse la ley de servicio público de electricidad, pues se esperaba que con la competencia (oferta y demanda) de las diversas empresas generadoras de energía eléctrica, se obtuvieran mejores costos para beneficio de la población. La realidad es que no ha sido así, por el contrario, se está vendiendo energía hidráulica a precios como si fuera térmica.

Aunado a esto se realiza una gran inversión de capital con nuestros impuestos y préstamos internacionales, que todavía estamos pagando, para la construcción de generadoras hidroeléctricas, que no ha tenido los resultados esperados de reducir los costos de las tarifas a los usuarios. Esto es a todas luces una injusticia y una inmoralidad.

La Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia Católica, y por lo sensible del tema, expresa las siguientes consideraciones:

Nos identificamos con el descontento de la población por los constantes aumentos de las tarifas, a partir de las privatizaciones de los servicios públicos de comunicación y energía eléctrica que han afectado las condiciones básicas que se requieren para vivir dignamente, derecho que tiene toda persona humana.

Nos preocupan los efectos negativos, por el incremento de la tarifa de la energía eléctrica al ser trasladados estos costos a los consumidores por las empresas en general.

Demandamos el cumplimiento de la Ley de Transparencia en la gestión pública, específicamente a “permitir la participación de los ciudadanos en todos los actos de la administración pública que puedan afectar los intereses y derechos de grupos de ciudadanos, mediante las modalidades de participación ciudadana que establece dicha Ley”.

Requerimos al gobierno nacional, así como lo han hecho las organizaciones sociales, a la revisión y modificación de la Ley 6 de 3 de febrero de 1997, lo antes posible, “Por la cual se crea el marco regulatorio e institucional para la prestación del servicio público de electricidad” y la Ley 26 del 29 de enero de 1996 que crea el Ente Regulador.
Los aumentos que se van a generar por las reformas fiscales y de la Caja de Seguro Social, no permiten un incremento más. Por lo que:

Solicitamos una intervención inmediata y enérgica del gobierno nacional para lograr una solución adecuada como lo fue con el tema de los puertos, y se desarrolle cuanto antes una Política Energética Nacional para el Beneficio de todos los panameños.

Panamá, 26 de enero de 2006.