
COMUNICADO
Respeto a las Leyes de Tránsito
La Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia Católica, muestra su preocupación entorno a las frecuentes violaciones a los reglamentos de tránsito, y los accidentes producto de estas infracciones que cobran vidas humanas.
Según las estadísticas proporcionadas por la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, al mes de mayo del 2006 se reportaron ciento setenta y ocho casos víctimas por accidentes de tránsito, de entre los cuales sesenta y uno fueron por atropello, cincuenta y tres por colisión, treinta y ocho por choque, diecinueve por vuelcos, cuatro por atropello y fuga, y tres por caídas.
Asociado a lo anterior los accidentes del tránsito encuentran sus causas en una diversidad de variables, entre las cuales tenemos las siguientes: las infracciones a las normas del tránsito provocadas por los mismos conductores, fallas mecánicas en el transporte público y particular, la impudencia de los peatones, carencias del diseño de vías, en la deficiente planificación urbana, en el insuficiente mantenimiento de la infraestructura vial y en la carencia de una política del Estado sobre educación vial dirigido a conductores y peatones.
Una de las principales modalidades de infracción que nos preocupa son las llamadas “regatas”. Mucho jóvenes participan de estas carreras clandestinas en donde modifican sus vehículos a fin de adquirir la apariencia de autos de carrera y por lo general se escogen altas horas de la noche ya que al haber menos automóviles en circulación pueden alcanzar mayores velocidades, causándoles daño a su propia vida, a terceras personas, e irreparables pérdidas a los familiares de los mismos.
En esta actividad también participan conductores del transporte público y selectivo quienes por competir contra otro transporte para generar mayores ingresos violan las normas del tránsito, provocando lesiones en los pasajeros, demás conductores y peatones.
El Decreto Ejecutivo No. 288 de 4 de agosto de 2004, establece en su artículo primero la prohibición de realizar competencias a altas velocidad en las diferentes vías de circulación del país y se estipula que las sanciones se aplicarán tanto a los conductores mayores o menores de edad. Estas sanciones van desde dos mil quinientos balboas hasta un máximo de cinco mil balboas. En caso de los menores de edad dicha multa se le impondrá a su padre, madre o aquella persona que tiene la guarda y crianza. En caso de reincidencia se le suspende la licencia de conducir por un término de seis meses hasta el máximo de un año.
La Comisión de Justicia y Paz, hace llamado de atención a las autoridades competentes para que continúen con los operativos tanto nocturnos como diurnos que permitan detectar el manejo irresponsable y desordenado, así como también que apliquen las sanciones correspondientes a los conductores particulares que violen las disposiciones de la Ley de Tránsito y de ser necesario sean cancelados los cupos en el transporte colectivo y selectivo quienes reincidan en la comisión de infracciones a la Ley de Tránsito.
Es importante educar y concienciar a la ciudadanía en general sobre la importancia de respeto a las Leyes del tránsito, ya que el manejo de un vehículo en un momento determinado puede convertirse en un arma y cualquier equivocación, imprudencia e irresponsabilidad puede collevar además del impacto económico que tienen como consecuencia los accidentes del tránsito, el trastorno psicológico que representa la muerta de un familiar.