La Comisión de Justicia y Paz, es una instancia de la Iglesia Católica de Panamá que trabaja la temática de los Derechos Humanos a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia y del Evangelio.
La Comisión de Justicia y Paz se fundó en el año de 1990, cuando el entonces Arzobispo de Panamá, Monseñor Marcos Gregorio McGrath, junto con Monseñor Carlos María Ariz, Obispo de Colón, crearon mediante decreto, la Comisión Interdiocesana de Justicia y Paz para la Arquidiócesis de Panamá y la Diócesis Misionera de Colón y Kuna Yala.
En julio de 1994, la Conferencia Episcopal Panameña en pleno decidió extender la misma a las otras diócesis, así se conformo la Comisión Nacional de Justicia y Paz.
La Comisión de Justicia y Paz, busca coordinar, animar y acompañar la pastoral de los derechos humanos, en todas las jurisdicciones eclesiásticas que conforman la Iglesia Panameña.
A través de la conformación y organización de Comisiones Diocesanas de Justicia y Paz se promueven a nivel local y regional procesos de sensibilización, formación e incidencia en temas de Cultura de Paz y Derechos Humanos, con el fin de aportar elementos que permitan a la sociedad panameña promover el respeto a los derechos humanos, a través del dialogo y la convivencia pacifica y solidaria.
¿Qué es una Comisión Diocesana de Justicia y Paz?
Es un grupo de personas responsables, quienes en coordinación con el Responsable Diocesano de la Comisión de Justicia y Paz y siguiendo las directrices del Señor Obispo, coordinan, animan y acompañan la promoción y educación para la Paz y el respeto de los Derechos Humanos en el nivel diocesano, vicarial y parroquial.
¿Para que una Comisión de Justicia y Paz?
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Responder a las nuevas realidades y situaciones, nuevo auge y nuevos tipos de violencia, medicaciones y diálogos, políticas y gubernamentales, organizaciones de derechos humanos, nuevas reformas.
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Actualizar con “nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones”, el trabajo por la promoción, defensa y protección de los derechos humanos, estructurándolo, consolidándolo y dinamizándolo de tal manera que se concrete y se presente con “identidad propia”, con objetivos, metas y líneas de acción bien definidas y enmarcadas en la Doctrina Social de la Iglesia, en los planes globales de pastoral y en las necesidades e intereses reales de las comunidades.
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Contribuir a hacer posible el Panamá que queremos, donde todos seamos responsables de la paz, construida sobre las bases del respecto por la vida, por la dignidad humana, de la justicia, la inclusión social y la reconciliación
¿Qué se necesita para crear una Comisión de Justicia y Paz?
Un Espíritu de escucha y acogida, animado por el amor de Dios y la solidaridad con las victimas, sensible al sufrimiento que causan las violaciones de sus derechos fundamentales.
Un espacio, para realizar la vocación de todo bautizado, en particular de los laicos, de trabajar por la perfección en la caridad o santidad, mediante el servicio al otro, en quien se descubre a la persona de Jesús.
Un servicio eclesial, con una coordinación diocesana y una proyección parroquial, promovido y animado por la Pastoral Social que busca fortalecer los servicios existentes y crear nuevos para atender las necesidades concretas de las personas y de la comunidad frente a la construcción de una cultura de paz y de respeto por los derechos humanos.
Una oportunidad, para poner en práctica y defender los valores evangélicos de justicia, vida, verdad, paz y amor, con miras a promover comunidades reconciliadas y reconciliadoras.
Un propósito fundamental, contribuir a la promoción humana integral de los hombres y mujeres que conforman las comunidades que anima a la Iglesia diocesana para favorecer el cambio personal y social en la perspectiva de la defensa de los derechos humanos.
Un esfuerzo personal, de equipo y comunitario por hacer presentes aquí y ahora los valores del Evangelio y construir la cultura de la solidaridad, la paz y los Derechos Humanos.
Acciones propias de una Comisión Diocesana de Justicia y Paz.
La Comisión de Justicia y Paz a la luz del Evangelio, de la Doctrina Social de la Iglesia y de los mensajes y documentos de la Conferencia Episcopal Panameña, está llamada a desarrollar su misión desde tres ejes temáticos:
a) Promover un Desarrollo Económico y con Equidad y Justicia Social.
- Divulgar la enseñanza social de la Iglesia
- Promover la solidaridad entre quienes tienen y quienes nada tienen
- Hacer análisis y reflexión sobre el modelo económico neoliberal y buscar pistas alternas de desarrollo económico con equidad social
- Coordinar con otros grupos para lograr cambios a la que favorezcan a los sectores marginados de la sociedad panameña.
b) Fomentar una Participación Política de los Grupos Populares con Conciencia Crítica.
- Promover espacios de concertación entre los grupos populares
- Educación ciudadana para una nueva cultura política
- Formar lideres en el pueblo pobre y cristiano, con sentido de responsabilidad y darles un acompañamiento
- Divulgar la enseñanza de la Iglesia en cuanto a temas de participación democrática y justicia social.
c) Promover una Administración de Justicia Independiente, Expedita e Imparcial.
- Promover reformas constitucionales y legales para fortalecer la independencia judicial
- Concienciación y capacitación para los administradores de justicia
- Participar en los esfuerzos organizados de la sociedad civil para incidir en reformas que permitan una mayor accesibilidad y transparencia de la justicia a todos los panameños/ñas sin distinción.
De esta manera la Comisión de Justicia y Paz quiere se la conciencia viva de la Iglesia de cara a la transformación de la sociedad, para que toda Iglesia a través de sus diferentes pastorales, sea cada vez mas su misión de ser luz y sol para el mundo. |